Cómo se da la vuelta a una empresa hacia los agentes IA: el caso de Meta y Zuckerberg
Meta no quiere "copilotos", quiere agentes que sean capaces ejecutar tareas acompañados de menos humanos
Meta ha comenzado una transición hacia ser una empresa en la que los agentes de inteligencia artificial puedan ejecutar tareas con menos humanos involucrados. Es una transición que, en cierto modo, se siente un poco apresurada, pero va acorde a la cultura de la empresa liderada por Mark Zuckerberg: moverse muy rápido y de forma agresiva hacia lo que consideran que será el futuro.
El plan de Meta es uno que seduce a todo Silicon Valley, y más allá: utilizar a sus propios empleados para entrenar, supervisar y corregir a los agentes de IA, con el objetivo de trasladar el conocimiento operativo de los trabajadores hacia esa IA que, en esencia, terminará reemplazando a muchos de ellos. La idea es saltar hacia una Meta en la que los agentes puedan hacer tareas con poca asistencia que hasta ahora requerían de un grupo grande de empleados. Que los agentes dejen de ser simples “copilotos” y pasen a actuar de forma más proactiva, con un grupo más reducido de humanos supervisándolos.
Relacionado a esto, en abril la empresa anunció un recorte del 10% de su plantilla a nivel mundial; unos 8.000 empleados perderán su trabajo, y recientemente han confirmado que no descartan más despidos. Y el resto de empleados que queden en plantilla podrían ser utilizados para entrenar a los agentes que, en muchos casos, van a reemplazarlos.
Usar a los propios empleados para entrenar a los agentes que podrían reemplazarlos
Meta ha comenzado a instalar una herramienta en los ordenadores de los empleados (hasta ahora solo en los Estados Unidos), la cual está diseñada para registrar las pulsaciones del teclado, los movimientos del ratón, los clics que hacen y hacer capturas de pantalla en las aplicaciones laborales. La herramienta se llama ‘Model Capability Initiative’ y su objetivo es claro: usar estos datos para capacitar a los agentes de IA en las tareas y acciones que más se les dificultan actualmente.
Los empleados, claramente, no parecen estar contentos con esto. En Blind, el foro en el que empleados de Meta pueden realizar publicaciones de forma anónima, los comentarios negativos sobre Meta alcanzan el 80% en lo que va de año. En este foro hay quienes se preguntan (y con buenos motivos) sobre su privacidad, y cómo desactivar este software, algo que no es posible.
Y por esto mismo no debería sorprendernos que según algunas encuestas, como esta de la NBC, la percepción sobre la IA ha sufrido un impacto negativo, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Un 46% de las personas que respondieron la encuesta aseguraron tener una opinión negativa sobre la IA, y solo el 26% dijo tener una percepción positiva.
Según Meta, los datos recopilados por esta herramienta no serán usados para evaluar el rendimiento, pero es que al final del día eso da igual. El plan de Meta, liderado por Andrew Bosworth, CTO de la compañía (y una de las personas detrás de esa iniciativa que perdió miles de millones de dólares llamada Metaverso), es que al final de la transición “los agentes se encarguen de hacer principalmente el trabajo y los humanos se encarguen de dirigir, revisar, y ayudarles a mejorar”.
Una pregunta muy interesante es: si los documentos, archivos y proyectos que se generan en un ordenador corporativo (e incluso los chats), son propiedad de la empresa, ¿pero a quién pertenecen los elementos de personalidad, de criterio y de estilo del empleado? ¿Por qué ese criterio, basado en gran parte en la experiencia y el desarrollo personal e individual, puede ser utilizado para entrenar una IA?
La compañía de Zuck es una de las pioneras en impulsar esta transición hacia una empresa de agentes de IA, pero no será la única. De hecho, más allá de la programación esto es algo que ya ha comenzado a verse en otros sectores. Por ejemplo, en la India herramientas similares a la de Meta están siendo utilizadas para entrenar a la IA en desarrollo de software y en atención al cliente. Hay quienes incluso usan a los operarios de una fábrica para obtener datos de entrenamiento para los robots que podrían reemplazarlos.
Actualmente, al menos al momento de escribir estas líneas, los agentes de IA todavía no pueden sustituir a los empleados más senior. Pero claramente Meta, y el resto de Silicon Valley, apuestan por las empresas de agentes de IA como el futuro.
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